Si se trata de comprarme una camisa, el derecho a decidir si a cuadros o lisa me corresponde a mí y a nadie más; si hablamos de pintar el comedor de casa, el derecho a decidir nos corresponde a mi mujer y a mí (mi hija puede meter baza); cuando queremos cambiar la puerta del piso que da a la escalera, aunque la puerta sea nuestra, el derecho a decidir lo tenemos las personas que vivimos en el mismo rellano o la comunidad de propietarios. Si queremos adornar la calle para las fiestas del barrio, decidimos los vecinos del barrio, pero si deseáramos cambiar el sentido de la circulación, a pesar de ser nuestra calle, habríamos de contar con todos los habitantes de la ciudad. Por todo lo expuesto, creo que queda claro que el concepto de derecho a decidir, no es algo fijo, sino que depende del alcance de la decisión a tomar.
La democracia está cimentada en dos grandes principios: uno, la soberanía RESIDE en el pueblo, y dos, es una e INDIVISIBLE. En el estado español, actualmente la soberanía reside en el pueblo español; por lo tanto, la decisión de fragmentar esa soberanía por territorios, comunidades lingüísticas, o por el criterio que sea, corresponde únicamente al pueblo español que es quien la detenta en la actualidad.
En conclusión, cualquier referéndum que pretenda cambiar el sujeto de la soberanía, por ejemplo, sobre la independencia de Cataluña o cualquier otro territorio, debe abarcar a todo el pueblo español. Si cualquier persona o colectivo pudiera declararse soberano unilateralemente, adiós democracia.
Vamos, yo lo veo así.
El problema de este argumento es que es jurídico y requiere de la noción de 'precompromiso constitucional' que en constituciones rígidas y poco democráticas (como la nuestra) resulta una verdadera tiranía. Existen varios argumentos que refuerzan el derecho a decidir, los cuales suscribo totalmente: Por un lado, está el argumento crítico con la constitución que afirma que esta no ha sido nunca verdaderamente democrática porque 1) no es fácilmente modificable (muy rígida) y 2) tiene poca entereza democrática puesto que no garantiza una verdadera separación de poderes, fomenta la partitocracia y aleja el poder político de los ciudadanos. Por otro lado, también se puede buscar cobijo en las tesis más individualistas, y ahí es una cuestión personal, que defienden la libre asociación y reniegan de la preeminencia de los entes colectivos sobre los individuos -los cuales deberían poder asociarse libremente siempre-.
ResponderEliminarEl argumento legal es un gran legitimador del orden establecido pero, como decía Bastiat, "Cuando la ley y la moral se contradicen una a otra, el ciudadano confronta la cruel alternativa de perder su sentido moral o perder su respeto por la ley.".
No veo a qué conclusión quieres llegar
EliminarQuiero decir que el argumento legal tendría más sentido en un contexto más democrático. ¿Qué sentido tiene hablar de soberanía cuando esta nos ha sido arrebatada? No podemos decidir prácticamente nada, no podemos cambiar la constitución (no sin antes pasar por un proceso dificilísimo), no se nos llama a las urnas para nada, a excepción de una vez cada cuatro años para formar cámaras y plenos municipales, las iniciativas legislativas populares(ILP) no se tienen en cuenta, los referendos sólo pueden ser convocados por el Presidente y no son vinculantes, los partidos políticos no están obligados a hacer primarias, el Tribunal Constitucional es totalmente dependiente del Parlamento, etc. Somos esclavos de una constitución que tiene un pobre sentido de la democracia; es difícil defender un marco legal como el nuestro frente a los separatistas porque es bastante poco democrático. Ahí quería llegar, tienen -tenemos- como ciudadanos todo el derecho a asociarnos fuera del Estado Español si lo deseamos.
EliminarYo también creo que es una democracia imperfecta, pero desde luego más perecta que las alternativas que se cuecen fuera del sistema. Pero en esto pienso como con las señales de tráfico, porque a mí me parezca que una señal es absurda no puedo hacer lo que quiera, porque siempre habrá alguien a quien le parecerá absurda otra señal. Cualquier democracia es imperfecta; creo que el camino es perfeccionarla, no tirar cada uno por donde le plazca.
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